El márketing de los eventos digitales

23 Jun 2021

Hoy en día sabemos que los eventos digitales están ganando terreno de una manera asombrosa frente a los más convencionales. Las continuas restricciones de aforo han generado la incertidumbre de no saber si podremos realizar nuestros eventos de cara al futuro.

Las preferencias del usuario han cambiado en los últimos meses, y al igual que esta filosofía de los eventos híbridos y online, también cambia su marketing.

Tradicionalmente el marketing es conocido como una relación de intercambio entre las empresas y su entorno (stakeholders) a través de aportarle valor a todos los agentes que le rodeen: clientes, proveedores y hasta los propios empleados.

Se suele acuñar al marketing como un mix de las 4 P: producto (product), precio (price), promoción (promotion) y distribución (place). Es una combinación de sacar un producto que satisfaga una necesidad a un precio adecuado, con una promoción a través de publicidad u otros canales y que ha de distribuirse para que sea accesible al público objetivo.

Es decir, la relación de intercambio debe ser beneficiosa para todas las partes que intervengan en el disfrute de un bien o se un servicio.

Desde OnSite, como proveedores de servicios de tecnología para eventos, hemos tenido que afrontar esta no tan nueva etapa cambiando nuestras líneas maestras en lo que al marketing se refiere.

Por un lado, se debe cuidar con especial atención el producto que se ofrece, haciendo hincapié en que los eventos digitales ofrecen una solución a sus clientes: la de garantizar principalmente que se pueda celebrar el evento o formación, algo tan necesario que no debe de frenarse en ningún caso.

Además, el marketing de los eventos digitales debe cuidar también el valor añadido de este producto, que es la posibilidad de proyectar cualquier tipo de evento o formación en cualquier lugar del mundo, ya que tanto las plataformas de congresos online, como las aulas virtuales o los streamings, se pueden retransmitir donde el cliente quiera.

La promoción es tan importante como en cualquier otro producto o servicio. Los eventos digitales van acompañados del márketing digital, que es una versión actualizada de las relaciones de intercambio.

Desde hace unos años se ha observado una tendencia de la publicidad en general de dirigir los esfuerzos publicitarios a internet en detrimento de las grandes televisiones o emisoras de radio. Al dirigirnos a un público digital, el marketing tiene que ir hacia donde esté dicho consumidor. Pueden ser redes sociales como LinkedIn, Facebook o incluso Instagram. También podemos encontrar a nuestros potenciales clientes en foros de páginas web o en blogs. La casuística es muy variada. Pero la idea es principalmente que la promoción de los eventos digitales se hace en gran medida por internet, en lugar de en los medios de comunicación de masas.

La democratización de los medios digitales ha permitido que cada vez más gente pueda acceder a cierto contenido que de otro modo hubiese sido imposible. La distribución digital parece algo cada vez más sencillo, pues recibimos miles de impactos publicitarios de todas las marcas allá donde naveguemos, ya sea a través de la página web de mi periódico favorito a través de banners, los anuncios de pago que figuran en nuestras búsquedas de Google o los anuncios en redes sociales. La promoción está íntimamente ligada en esta era a la distribución de los eventos online, pues existe un amplio abanico de herramientas que permiten realizar esta modalidad de eventos de forma profesional y particular. Instagran TV, Facebook Live, Zoom o Google Mets son herramientas muy populares al igual que gratuitas, por lo que han dado acceso a un elevado número de personas a disfrutar de servicios de emisión en directo que hace algunos años parecían lejanas al alcance del público general.

Las videoconferencias han llegado para quedarse, y ahora van mucho más allá de los servicios de mensajería instantánea.  Un claro ejemplo es que todos hemos experimentado sin duda el auge de las videollamadas.

La última variable para analizar es el precio. Los eventos híbridos buscan trasladar a online lo mismo que los eventos presenciales para que la experiencia no se vea perjudicada. Permiten el chat entre asistentes, las votaciones interactivas o la interactuación con los ponentes del mismo modo que se hace en los eventos tradicionales.

Al trasladar los eventos a las pantallas, hemos ganado en algo realmente importante: la reducción de costes. En los eventos híbridos ya no será necesario invertir en desplazamientos, hoteles, manutención o dietas de quienes asisten. Se reduce considerablemente el impacto ambiental que generan los combustibles fósiles o el papel. De ese modo la reducción de gasto que genera esta modalidad de evento es una de las ventajas más importantes a la hora de considerar el marketing de los eventos digitales.

Sin embargo los eventos online deben de apostar por un modelo de contacto humano pese a la distancia, ya que el inconveniente principal es la pérdida de la socialización que se llevaba a cabo en los congresos y eventos online. El marketing de este tipo de eventos debe de buscar la fórmula para que tanto asistentes como ponentes y formadores puedan mantener ese vínculo que les mantenía unidos, pese a trasladarse al entorno digital.

El sector de los eventos ha cambiado, al igual que su marketing. Estamos en una situación bidireccional en la que las marcas emitimos un mensaje que puede ser respondido por la audiencia que lo recibe. Todo ello fomenta la escucha activa de todos los implicados, que además debe enfocarse en fortalecer la relación de intercambio entre todos los participantes de nuestros eventos online.

¡Aprovechemos esta nueva oportunidad!